La semana que termina constituye un ejemplo adecuado que demuestra que la jefa de Estado está en plena campaña electoral, en parte por las primarias del 14 de agosto, pero fundamentalmente con la mirada puesta en las elecciones nacionales del 23 de octubre, dentro de tres meses.

Cristina Fernández pasó por Santa Fe y en un acto lleno de tensión dejó críticas a la administración del socialista Hermes Binner, con quien se enfrentará en las presidenciales, lo que se convirtió en el primer contrapunto entre dos postulantes a la Casa Rosada.

"Santa Fe tiene mucha experiencia para lograr crecer más, porque es cierto que Santa Fe ha crecido, pero ha crecido por debajo de la media nacional", enfatizó la mandataria nacional el miércoles, en una crítica contundente contra el mandatario provincial socialista quien, cada vez que puede, le reclama por los millonarios fondos de coparticipación federal que la Nación le estaría adeudando a la administración santafesina.

Un trato diametralmente opuesto tuvo la Presidenta al día siguiente, cuando visitó Santiago del Estero. En la ocasión, delante del gobernador radical "K", Gerardo Zamora, destacó que esa provincia "creció por encima de la Nación" y ponderó el hecho de trabajar "unida" a Zamora, pese a que no pertenecen al mismo partido político.

En pocas palabras, la mandataria nacional se muestra crítica con dureza a los gobernadores que cuestionan duramente a la gestión kirchnerista. En cambio, Cristina elogia a aquellos administradores provinciales que se asociaron al Gobierno nacional y que acatan las pautas políticas y económicas de la Casa Rosada. (Especial)